Comienza nuevo juicio en Francia a un chileno de 35 años acusado de asesinar a su exnovia japonesa en 2016
2026-03-17 - 09:57
El chileno Nicolás Zepeda comparece de nuevo este martes ante la justicia francesa por la muerte de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki, tras la anulación de su condena a 28 años de prisión en este caso sin cadáver. El tribunal de apelación de Vesoul confirmó en 2023 la pena impuesta en 2022 a Zepeda por asesinato premeditado, pero la Corte de Casación francesa ordenó el año pasado un nuevo juicio por irregularidades. Hasta el 26 de marzo, un tribunal de Lyon, en el este de Francia, deberá determinar de nuevo si estuvo detrás de la desaparición en diciembre de 2016 de la joven japonesa de 21 años en Besanzón, donde estudiaba francés. Momentos antes del inicio del juicio, el acusado, de 35 años y aspecto juvenil, se instaló en el banquillo de los acusados, detrás de sus abogados, vestido con chaqueta oscura y remera gris, constató la AFP. Su abogado Sylvain Cormier ya avisó que su cliente, en prisión preventiva desde su extradición desde Chile a mediados de 2020, seguirá defendiendo su inocencia en el nuevo juicio con jurado popular. En primera fila de los asientos destinados al público, la madre y hermanas de Narumi seguían la audiencia entre abrazos, gracias a la interpretación en japonés de este mediático proceso. Para la familia, este nuevo proceso "es una pesadilla", aseguró a la prensa su abogada Sylvie Galley. "No esperan nada de este nuevo proceso", sólo que "se respete la memoria" de Narumi, agregó. Para la acusación, Zepeda habría cruzado el Atlántico a finales de 2016 dos meses después de romper con la joven, sin avisarla, con el objetivo de reconquistarla o, en caso contrario, matarla. Tras espiarla durante varios días en la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, el 4 de diciembre de 2016 coincidió con ella y fueron a cenar juntos. A continuación, la habría matado de madrugada en su habitación. Los "gritos de mujer" que estudiantes escucharon son la "prueba central" de que murió, defendió en 2023 el entonces fiscal, Étienne Manteaux. Un día después, se habría desecho del cuerpo en una zona boscosa cercana o en el río Doubs. Posteriormente, habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven, a quien conoció en Japón en 2014, seguía viva, mientras él ganaba tiempo para regresar a Chile. Densidad de indicios Pese a no haberse hallado nunca el cadáver, la acusación se basa en la densidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc. Los investigadores descartaron una fuga: la cartera de Narumi, 565 euros, dos tarjetas bancarias, su abrigo, sus zapatos, su celular y su pase de transporte estaban en su habitación, donde se apreciaban rastros de una limpieza reciente. Zepeda compró el 1 de diciembre un bidón de 5 litros de un producto inflamable, cerillas, un pulverizador de detergente con lejía, y la geolocalización apunta a que permaneció en la habitación más de 24 horas. Cinco días después, desde un centro comercial donde el chileno se encontraba, se compró un billete de tren Besanzón-Lyon a nombre de Narumi, un trayecto que la japonesa nunca tomó, según pasajeros a bordo. Y, antes de regresar a Chile desde la ciudad española de Barcelona, Zepeda habría preguntado sobre "la muerte por asfixia" y cómo saber si una persona está "viva o muerta" tras un ahorcamiento. La defensa alega que, en ausencia de cuerpo y de pruebas materiales, debía ser absuelto por el beneficio de la duda. "Como padre, lo único que pido es que lleguemos a la verdad", aseguró a AFP Humberto Zepeda, que defiende la inocencia de su hijo. La Corte de Casación anuló el anterior juicio porque uno de los investigadores usó una presentación Powerpoint durante su declaración, que no había comunicado previamente a la defensa, y realizó nuevos actos de investigación. AFP