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Caso Zepeda: condenaron en Francia a cadena perpetua al chileno que asesinó a su exnovia japonesa; "no maté a Narumi", insistió él

2026-03-26 - 12:34

La justicia francesa condenó este jueves a cadena perpetua al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato premeditado en 2016 de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki, en el último juicio de este mediático caso sin cadáver. La defensa lo había presentado como el "juicio de la última oportunidad", pero el tribunal de Lyon, en el este de Francia, fue más allá de los 28 años que le impusieron en los procesos anteriores en Besanzón y Vesoul. Fiscalía de Francia pide 30 años de prisión para un ciudadano chileno acusado de matar a su exnovia japonesa en 2016 Zepeda, vestido con polo negro y jeans claros, acogió cabizbajo con las manos en la cara el veredicto, constató un periodista de AFP en la sala. Horas antes, había reiterado, entre sollozos, su inocencia: "No maté a Narumi". Su abogado, Robin Binsard, anunció rápidamente que Zepeda presentará un recurso ante la Corte de Casación, el alto tribunal francés que ya anuló la condena en apelación en 2023 y ordenó repetir el juicio. La justicia pone fin por el momento a este caso fuera de lo común, a caballo entre tres continentes, y que movilizó desde 2022 a magistrados, jurado popular, prensa, traductores y público en tres ciudades de Francia. Al igual que los juicios anteriores, el tribunal, formado por tres magistrados y nueve jurados populares, retuvo la noción de premeditación, pero impuso cadena perpetua, pese a que el fiscal, Vincent Auger, sólo había pedido 30 años de prisión. Condena, sin cadáver El tribunal siguió la teoría de la acusación que consideraba que la mató la madrugada del 5 de diciembre de 2016 en su habitación 106 de la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, al viajar por sorpresa desde Chile a Francia meses después de su ruptura. A continuación, habría hecho desaparecer su cuerpo en un bosque o río cercanos dentro de una maleta, y habría pirateado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven de 21 años seguía viva, mientras él regresaba a Chile. Pese a no haberse hallado nunca el cadáver, la acusación se basó en la cantidad de indicios que corroborarían que se trata de un crimen premeditado: testimonios, datos de telefonía, geolocalización del auto que alquiló, etc. Los investigadores descartaron una fuga: la cartera de Narumi, 565 euros, dos tarjetas bancarias, su abrigo, sus zapatos, su celular y su pase de transporte estaban en su habitación. Zepeda compró el 1 de diciembre un bidón de 5 litros de un producto inflamable, cerillas, un pulverizador de detergente con lejía, y la geolocalización apunta a que permaneció en la habitación más de 24 horas. Cinco días después, desde un centro comercial donde el chileno se encontraba, se compró un billete de tren Besanzón-Lyon a nombre de Narumi, un trayecto que la japonesa nunca tomó, según pasajeros a bordo. Y antes de regresar a Chile desde la ciudad española de Barcelona, Zepeda habría preguntado sobre "la muerte por asfixia" y cómo saber si una persona está "viva o muerta" tras un ahorcamiento. "El alma de Narumi" Los abogados defensores Sylvain Cormier y Robin Binsard se habían esforzado en vano en destacar, a lo largo del juicio iniciado el 17 de marzo, las zonas grises de la investigación y en apuntar a otros posibles sospechosos. Los letrados recordaron que hay rastros de ADN en la habitación de Kurosaki que nunca se identificaron, que hubo testigos que no fueron interrogados, que no se explotaron todas las cámaras de seguridad de la residencia, etc. Aunque la madre y hermanas de Narumi Kurosaki no esperaban nada de este tercer juicio, su abogada, Sylvie Galley, reconoció la impotencia de no haber conseguido una eventual confesión de Zepeda, en los casi 10 años de caso. "Nicolás Zepeda es la última persona que vio a Narumi en vida y la primera, y única, en haberla visto muerta", dijo el miércoles Galley, llamando al tribunal a ofrecer a la familia "una sepultura virtual, judicial, donde puedan recogerse", ya que consideran que "el alma de Narumi yerra entre lloros". AFP

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